Era una época
de mucho romantisismo , se escuchaba música disco, melódico y
progresiva, los conjuntos y cantantes extranjeros eran: The Beatles (
Yesterday, Let is be) Creedence, The Rolling Stones (Angie) Diana Ross,Donna Summer (I Feel Love) Julio Iglesias (Si me dejás no vale) Camilo Sesto(Fresa Salvaje) Nino Bravo (Libre).
El rock nacional tuvo mucho impacto, pués se comenzó a cantar en castellano y esto empezó a ser una realidad.Las bandas que sobresalieron fueron : Sui Generis,con su inconfundible (Rasguña las piedras), Pastoral, (Humanos) Alma y Vida(El gemido de un gorrión),Vivencia,( Pupitre marrón) Almendra, (Muchacha ojos de papel) Invisible (El anillo del capitán Beto) Pescado Rabioso, Aquelarre, Color Humano (Larga vida al Sol), Arco Iris (Mañanas Campestres ) Pappo´s Blues (El tren de las 16)Billy Bond y la pesada del rock and roll) Vox Dei ( Presente) Manal ( Jugo de tomate). Polifemo Alas,Espiritu,(Crisálida) y Crucis ( los Delirios del Mariscal) incursionaron en el rock sinfónico
El rock nacional tuvo mucho impacto, pués se comenzó a cantar en castellano y esto empezó a ser una realidad.Las bandas que sobresalieron fueron : Sui Generis,con su inconfundible (Rasguña las piedras), Pastoral, (Humanos) Alma y Vida(El gemido de un gorrión),Vivencia,( Pupitre marrón) Almendra, (Muchacha ojos de papel) Invisible (El anillo del capitán Beto) Pescado Rabioso, Aquelarre, Color Humano (Larga vida al Sol), Arco Iris (Mañanas Campestres ) Pappo´s Blues (El tren de las 16)Billy Bond y la pesada del rock and roll) Vox Dei ( Presente) Manal ( Jugo de tomate). Polifemo Alas,Espiritu,(Crisálida) y Crucis ( los Delirios del Mariscal) incursionaron en el rock sinfónico
En cuanto a las poemas,suspirábamos con las rimas de Gustavo Adolfo Bécquer,nos interesábamos con las de Neruda,llorabamos y nos emocionábamos con: Cuentos para Verónica de Poldy Bird
Canción de fin de curso
Fueron cinco años que pasaron ya
todo quedará en nuestro recuerdo
nuestras risas, nuestros sueños
Yo sé que no volverán
Ese tiempo de esperanza y de amistad
Todos nuestros sueños nunca morirán
están encerrados y allí quedarán
nuestra aula, nuestra plaza y también un
atardecer que ya nunca,
ya nunca ha de volver
Es cierto nuestros sueños no van a morir
nunca, porque siempre habrá un guardapolvo
blanco, una mirada dulce y una mano
amiga en los momentos difíciles
Cosas tan simples que quizás con el tiempo
parezcan tontas, pero que ahora son tan importantes
los nervios de un baile, un disco compartido,
lágrimas, también lágrimas, lágrimas
por un amigo que se va y querer detener
un minuto más de tiempo y no poder....
Para que todo quede aquí dentro,
dentro de estas cuatro paredes de nuestra aula
un nombre escrito en el banco una pelea y a
los cinco minutos estar juntos otra vez...
De cuantas cosas nos tenemos que despedir, despedirnos
de nuestro pequeño mundo de seis horas donde
todavía quedan esperanzas por luchar y ser amigos.
Luchar porque nos sentimos vencidos, a pesar de
tantas derrotas...
Porque siempre había una palabra de cariño
para quien la necesitaba, porque así eramos
nosotros, porque así era nuestro mundo
risa y alegrías, penas y tristezas
así eramos nosotros
todo quedará en nuestro recuerdo
nuestras risas, nuestros sueños
Yo sé que no volverán
Ese tiempo de esperanza y de amistad
Todos nuestros sueños nunca morirán
están encerrados y allí quedarán
nuestra aula, nuestra plaza y también un
atardecer que ya nunca,
ya nunca ha de volver
Es cierto nuestros sueños no van a morir
nunca, porque siempre habrá un guardapolvo
blanco, una mirada dulce y una mano
amiga en los momentos difíciles
Cosas tan simples que quizás con el tiempo
parezcan tontas, pero que ahora son tan importantes
los nervios de un baile, un disco compartido,
lágrimas, también lágrimas, lágrimas
por un amigo que se va y querer detener
un minuto más de tiempo y no poder....
Para que todo quede aquí dentro,
dentro de estas cuatro paredes de nuestra aula
un nombre escrito en el banco una pelea y a
los cinco minutos estar juntos otra vez...
De cuantas cosas nos tenemos que despedir, despedirnos
de nuestro pequeño mundo de seis horas donde
todavía quedan esperanzas por luchar y ser amigos.
Luchar porque nos sentimos vencidos, a pesar de
tantas derrotas...
Porque siempre había una palabra de cariño
para quien la necesitaba, porque así eramos
nosotros, porque así era nuestro mundo
risa y alegrías, penas y tristezas
así eramos nosotros
Canción de fin de Curso
12 P.P.M año 1977
12 P.P.M año 1977
HAGAMOS UN TRATO
Compañera usted sabe
que puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigoconmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
si alguna vez
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo
advierte
que la miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo
si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo
me encuentra
huraño sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo
pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted
es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.
Mario Benedetti
yo quisiera contar
con usted
es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.
Mario Benedetti
Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa un cielo;
por un beso...¡yo no sé
qué te diera por un beso!
por una sonrisa un cielo;
por un beso...¡yo no sé
qué te diera por un beso!
Gustavo Adolfo Bécquer
Canción de la Amistad
Se va la luz, se esconde el sol
Pero siempre ha de brillar,
La antorcha que su fuego da
El calor de la amistad.
Amemos al amigo de hoy
Recordemos al de ayer,
Amigo que lejos esté
Siempre amigo ha de ser.
Adiós adiós, nunca quizás
Nos volvamos a encontrar,
Pero en la brisa volverá
Nuestro canto de amistad.
CUENTOS PARA VERÓNICA
Carta de Poldy Bird (*)
Por si no estoy cuando ya sepas leer con los ojos y con el corazón al mismo tiempo.
Cuando
te miro, Verónica, tan chiquita, tan redonda, con
tu pelito de seda, haciendo morisquetas frente al
espejo, soy feliz... y tengo miedo.
Porque
el miedo es un raro ingrediente de la felicidad,
sobre todo de esta felicidad mía tan pulida, tan
dulce, tan nueva. Ahora no lo entiendes, claro,
tienes nada mas que un año, un añito que pregonas
con tu índice en alto y una sonrisa de solo seis
dientitos de conejo.
Ahora
tu mundo se reduce a los pajaritos de cartulina que
papá colgó del techo de tu cuarto y el aire mueve
constantemente para tu asombro y tu alegría. Y a la
muñeca que buscando tu amistad solo encontró que te
diviertas tirándola al suelo desde tu cuna. Y al
muñeco de celuloide pintado de rosa que tiene
campanas en la barriga y suena a gloria cuando lo
mueves.
Ah...
tu mundo... tu mundo de sopa, de puré, de torpes
balbuceos, de rodillas sucias de gatear por el piso,
de chupetes, de pañales, de agua tomada con
bombilla y verdaderas proezas para sacarle las
perillas al televisor. Es un mundo chiquito,
vigilado, seguro, con olor a colonia para bebes.
Un
mundo que cabe en la palma de tu mano gorda. Yo
estoy en ese mundo, soy una enamorada de ese mundo.
Sí, Verónica, ahora mamá esta. Lloras de noche y
corre a tu cuarto, te acaricia la cabeza, te dice
que vuelvas a dormite. Mamá ya te conoce bien, sabe
todo lo que te gusta y lo que no te gusta, y cuando
pone sus ojos sobre ti, te estudia, te analiza, trata
de comprenderte, de aprender cual es el camino que llega a
tu corazón, para transitar siempre por el.
Y
ese es mi miedo. Hoy estoy aquí, tan cerca de ti,
pensando la manera de hacerte feliz, segura de que a
mi lado encontraras la dicha. Pero... ¿si me muero
antes de que seas grande? ¿Y si me muero antes de
poder responder a todas tus preguntas, antes de
poder aclarar tus dudas, antes de poder secar las
lagrimas de tus primeras desilusiones, esas que
duelen tanto? No, no tengo que morirme, no quiero.
Pero
si me muero, quiero dejarte entre muchas cosas (mi
vida, mis sueños, mi inmenso amor por ti) una carta
para que la leas con los ojos y con el corazón al
mismo tiempo. Y sientas que estoy a tu lado, que
estirando la mano puedes tocarme en el aire y
afinando el oído puedes escuchar mi voz y mi risa
(porque por sobre todas las cosas quiero que te acuerdes de
mi risa...)
Verónica, gorrión, esta es la carta:
"A
tu alrededor hay un mundo con todo lo que conoces,
con todo lo que amas. Mas allá, un mundo grande,
bello y peligroso, donde te espera todo lo que te
hará mujer: el amor, el hombre, la decepción, la
angustia, el llanto, la felicidad.
Para
entrar a ese mundo no uses cábalas, no cierres los
ojos, pero tampoco los abras con la intención de ver
todo lo malo, lo negativo, lo gris.
No
cierres tu corazón con siete llaves... pero tampoco
lo dejes sin ninguna cerradura. No te guardes todo,
pero no lo des todo. No pienses que los caminos son
fáciles y te lances a andar con los pies desnudos,
las manos abiertas y los ojos lavados con el agua de
los arroyos limpios.
Tienes
que llevar algo para el viaje, para cualquier viaje
que emprendas; un equipaje sencillo y necesario que
te ayude y te proteja: la pequeña armadura de tu
voluntad para recuperarte de las caídas, así ninguno
de los golpes que recibas llegara a romper tu fe;
la ternura, porque con la ternura se curan los
pajaritos enfermos, se hace reír a los niños y se
llena de alegría el corazón de los que queremos.
Y
lleva amor, mucho amor, para los que te amen y para
los que te odien. Porque alguien te va a odiar, no
sé quien y no sé por que... alguien te va a odiar
sin motivos para odiarte, y el que odia, Verónica,
no es malo... solamente esta enfermo.
Recuerda
que en tu mundo viejo y en tu camino nuevo tienes
un amigo. Es un hombre que te conoce desde que
naciste. Es un hombre que te quiere mas que a sí
mismo y, aún no comprendiéndote, aún equivocado,
siempre va a buscar lo mejor para ti, te va a
proteger, te va a ayudar.
¡Un hombre que hará por ti lo que sea necesario hacer y más!
Un
hombre que busca tu luz para iluminarse y busca tu
risa para sentir que la vida no se ha vivido en
vano. Un hombre que cuando eras chiquita te compro
unos pajaritos de cartulina blanca y negra y los
colgó del techo de tu cuarto con hilo de coser.
Papá. Tu papá, Verónica.
Puede
ser que lo encuentres muy severo o demasiado
intransigente... pero si tienes algún problema acércate a
él y díselo.
No
hallarás mejor amigo que quien ha pasado noches en
vela cuando estabas enferma y rezó por ti cuando ya
había olvidado las palabras de las plegarias, y
lloró de emoción la primera vez que lo llamaste
"papá". Y, al fin, no quiero engañarte, decirte que
te dejo en un mundo de rosas, ruiseñores y todas
cosas bellas... Pero tu puedes hacer que tu corazón
las invente y cuando lo lastime una espina, sepa que detrás de la espina está el maravilloso milagro de una flor.
TU MAMÁ
Canción de la Amistad
Se va la luz, se esconde el sol
Pero siempre ha de brillar,
La antorcha que su fuego da
El calor de la amistad.
Pero siempre ha de brillar,
La antorcha que su fuego da
El calor de la amistad.
Amemos al amigo de hoy
Recordemos al de ayer,
Amigo que lejos esté
Siempre amigo ha de ser.
Recordemos al de ayer,
Amigo que lejos esté
Siempre amigo ha de ser.
Adiós adiós, nunca quizás
Nos volvamos a encontrar,
Pero en la brisa volverá
Nuestro canto de amistad.
Nos volvamos a encontrar,
Pero en la brisa volverá
Nuestro canto de amistad.
CUENTOS PARA VERÓNICA
Carta de Poldy Bird (*)
Por si no estoy cuando ya sepas leer con los ojos y con el corazón al mismo tiempo.
Porque
el miedo es un raro ingrediente de la felicidad,
sobre todo de esta felicidad mía tan pulida, tan
dulce, tan nueva. Ahora no lo entiendes, claro,
tienes nada mas que un año, un añito que pregonas
con tu índice en alto y una sonrisa de solo seis
dientitos de conejo.
Ahora
tu mundo se reduce a los pajaritos de cartulina que
papá colgó del techo de tu cuarto y el aire mueve
constantemente para tu asombro y tu alegría. Y a la
muñeca que buscando tu amistad solo encontró que te
diviertas tirándola al suelo desde tu cuna. Y al
muñeco de celuloide pintado de rosa que tiene
campanas en la barriga y suena a gloria cuando lo
mueves.
Ah...
tu mundo... tu mundo de sopa, de puré, de torpes
balbuceos, de rodillas sucias de gatear por el piso,
de chupetes, de pañales, de agua tomada con
bombilla y verdaderas proezas para sacarle las
perillas al televisor. Es un mundo chiquito,
vigilado, seguro, con olor a colonia para bebes.
Un
mundo que cabe en la palma de tu mano gorda. Yo
estoy en ese mundo, soy una enamorada de ese mundo.
Sí, Verónica, ahora mamá esta. Lloras de noche y
corre a tu cuarto, te acaricia la cabeza, te dice
que vuelvas a dormite. Mamá ya te conoce bien, sabe
todo lo que te gusta y lo que no te gusta, y cuando
pone sus ojos sobre ti, te estudia, te analiza, trata
de comprenderte, de aprender cual es el camino que llega a
tu corazón, para transitar siempre por el.
Y
ese es mi miedo. Hoy estoy aquí, tan cerca de ti,
pensando la manera de hacerte feliz, segura de que a
mi lado encontraras la dicha. Pero... ¿si me muero
antes de que seas grande? ¿Y si me muero antes de
poder responder a todas tus preguntas, antes de
poder aclarar tus dudas, antes de poder secar las
lagrimas de tus primeras desilusiones, esas que
duelen tanto? No, no tengo que morirme, no quiero.
Pero
si me muero, quiero dejarte entre muchas cosas (mi
vida, mis sueños, mi inmenso amor por ti) una carta
para que la leas con los ojos y con el corazón al
mismo tiempo. Y sientas que estoy a tu lado, que
estirando la mano puedes tocarme en el aire y
afinando el oído puedes escuchar mi voz y mi risa
(porque por sobre todas las cosas quiero que te acuerdes de
mi risa...)
Verónica, gorrión, esta es la carta:
"A
tu alrededor hay un mundo con todo lo que conoces,
con todo lo que amas. Mas allá, un mundo grande,
bello y peligroso, donde te espera todo lo que te
hará mujer: el amor, el hombre, la decepción, la
angustia, el llanto, la felicidad.
Para
entrar a ese mundo no uses cábalas, no cierres los
ojos, pero tampoco los abras con la intención de ver
todo lo malo, lo negativo, lo gris.
No
cierres tu corazón con siete llaves... pero tampoco
lo dejes sin ninguna cerradura. No te guardes todo,
pero no lo des todo. No pienses que los caminos son
fáciles y te lances a andar con los pies desnudos,
las manos abiertas y los ojos lavados con el agua de
los arroyos limpios.
Tienes
que llevar algo para el viaje, para cualquier viaje
que emprendas; un equipaje sencillo y necesario que
te ayude y te proteja: la pequeña armadura de tu
voluntad para recuperarte de las caídas, así ninguno
de los golpes que recibas llegara a romper tu fe;
la ternura, porque con la ternura se curan los
pajaritos enfermos, se hace reír a los niños y se
llena de alegría el corazón de los que queremos.
Y
lleva amor, mucho amor, para los que te amen y para
los que te odien. Porque alguien te va a odiar, no
sé quien y no sé por que... alguien te va a odiar
sin motivos para odiarte, y el que odia, Verónica,
no es malo... solamente esta enfermo.
Recuerda
que en tu mundo viejo y en tu camino nuevo tienes
un amigo. Es un hombre que te conoce desde que
naciste. Es un hombre que te quiere mas que a sí
mismo y, aún no comprendiéndote, aún equivocado,
siempre va a buscar lo mejor para ti, te va a
proteger, te va a ayudar.
¡Un hombre que hará por ti lo que sea necesario hacer y más!
Un
hombre que busca tu luz para iluminarse y busca tu
risa para sentir que la vida no se ha vivido en
vano. Un hombre que cuando eras chiquita te compro
unos pajaritos de cartulina blanca y negra y los
colgó del techo de tu cuarto con hilo de coser.
Papá. Tu papá, Verónica.
Puede
ser que lo encuentres muy severo o demasiado
intransigente... pero si tienes algún problema acércate a
él y díselo.
No
hallarás mejor amigo que quien ha pasado noches en
vela cuando estabas enferma y rezó por ti cuando ya
había olvidado las palabras de las plegarias, y
lloró de emoción la primera vez que lo llamaste
"papá". Y, al fin, no quiero engañarte, decirte que
te dejo en un mundo de rosas, ruiseñores y todas
cosas bellas... Pero tu puedes hacer que tu corazón
las invente y cuando lo lastime una espina, sepa que detrás de la espina está el maravilloso milagro de una flor.
TU MAMÁ
No hay comentarios:
Publicar un comentario